Previo México vs Estados Unidos – Final de la Copa de Oro

Desde el campo enemigo: Por Matt Carlisle

Muy bien, por fin tenemos la final que todos hemos estado esperando desde que los E.U. fueron destrozados por México en Meadowlands hace dos años. En aquella ocasión, teníamos la excusa de haber jugado con un joven y débil plantel porque la selección mayor estuvo participando en Junio en Sudáfrica en la Copa Confederaciones – y casi la ganan. Ni siquiera la paliza a manos de El Tri pudo lastimar la memoria de ese verano. Sin embargo, ahora los E.U. enfrentan a su rival más fuerte en un partido competitivo desde la derrota ante Ghana en la Copa del mundo. 

Hasta este punto en el torneo, los E.U. han estado por debajo del nivel esperado. Vencimos a Canada por un margen mucho menor al que debimos haberlo hecho antes de perder con Panamá por primera vez en la historia. Mientras tanto, México ha estado caminando y despachándose equipos con montones de goles. En un partido que realmente debíamos ganar, vencimos a Guadalupe 1-0 en un partido muy poco inspirador. Ante Jamaica, ganamos 2-0, pero perdimos por lesión a Jozy Altidore, y Jamaica sufrió una expulsión por una falta dudosa sobre Jermaine Jones.

Contra Panamá en las semis jugamos muy por periodos y debimos haber anotado más de uno, pero también pudimos haber fácilmente permitido algún gol. Nuestro juego ofensivo fue mucho mejor en la segunda mitad, igual que nuestra posesión.

Antes del partido ante Jamaica, los dos mejores jugadores de los E.U., Donovan y Dempsey, decidieron ir a la boda de sus hermanas del otro lado del país. A expensas de US Soccer, los dos volaron hasta allá y de regreso para seguir participando en la competencia. Donovan fue a la banca contra Jamaica porque no llegó a DC hasta las 7 de la mañana, mientras Dempsey llegó a las 2 de la mañana. No me puedo imaginar que eso suceda en cualquier equipo europeo en la Euro del próximo año.

De todos modos, Bob Bradley ha sido él mismo al hacer raras alineaciones y poner una pareja de mediocampistas que ha sido poco inspiradora por momentos. Incluso dejó a Donovan en la banca en las primeras dos alineaciones. Su mayor decisión, sin embargo, fue la inclusión de Freddy Ady. No llegó ni a la banca en ninguno de los partidos de la fase de grupo, pero sí a los cuartos de final y semis. No estoy seguro si fue porque Wondolowski estuvo abismal o porque Adu jugaba bien en las prácticas, pero funcionó ante Panamá cuando finalmente hizo su aparición. Mostró una chispa creativa que el resto del plantel no tiene y ayudó a crear el único gol de ese juego. Adu todavía falla en sus decisiones a veces, pero si puede basarse en sus decentes juegos pasados, su carrera con la selección nacional podría respirar de nuevo.

Respecto a la final, espero que ganemos a pesar de los juegos pobres que hemos dado hasta ahora. México jugó bien en la fase de grupos antes de complicarse en cuartos y semis. El mayor peligro es que Bocanegra y Goodson van a estar expuestos atrás por Javier Hernández y los demás delanteros mexicanos. Nuestra pareja defensiva ha sido expuesta en muchas ocasiones por delanteros que corren a sus espaldas, o entre ellos. Si podemos prevenir eso y mantener la posesión, tenemos una buena posibilidad de ganar. Sin Altidore, dependeremos en el joven Juan Agudelo, Dempsey y Donovan para que anoten.

Si nos hacemos presentes en la cancha, podríamos ganar un juego apretado, pero si no, nos van a atropellar. El once inicial probablemente sea: Howard; Cherundolo, Goodson, Bocanegra, Lichaj; Bedoya, Bradley, Jones, Donovan; Dempsey; Agudelo. Eso permitirá que Demspey nevegue libremente atrás del delantero e intente crear oportunidades. Esperemos no se equiera lucir demasiado y no pierda el balón en la línea de gol como lo hizo ante Guadalupe.

Esperemos que Bob Bradley gane la partida táctica y que los jugadores no logren cagarla demasiado. Si es así, tenemos una buena oportunidad de ganar; aunque no estoy remotamente confiado de algún resultado.

Nuestro campamento: Por Leonard H. Waldman

De este, lado, es tiempo de ganarle a los Estadounidenses en su propio campo, y sin que puedan poner excusas. Si bien es cierto que aquel 5-0 fue un gran día para nuestra nación, sí jugamos contra un equipo B, casi C, de los E.U. Ahora tendremos que demostrarles en su cancha que de nuevo queremos ser el grande de CONCACAF.

Esta ha sido una Copa de Oro demasiado rara. Primero, lo del clembuterol y toda la mierda que ha resultado de eso: las escondidas de la prensa, lo que sí exponen pero la FMF no acepta, lo que la FMF dice y contradice, y lo que la FIFA ordena. México ha jugado bastante bien en los primeros juegos de la Copa de Oro, aunque se ha dificultado solo en los segundos. Tal vez es cierto que de no haber tenido el clembuterazo, como le llaman, se pudo haber tenido más rotación, y que México perdió versatilidad con la exclusión de esos 5 jugadores. Sin embargo, tampoco estamos enfrentando equipos demasiado competitivos. Sí, los equipos de la CONCACAF han mejorado, pero se supone que nosotros también desde la Copa del Mundo.

Línea por línea a Talavera lo veo bien, a muchos no les gusta pero ha estado seguro en el arco, y nos salvó la copa con esa atajada a Honduras en el último minuto. La defensa ha estado bien, también, Moreno cada vez que juega lo veo más maduro, e imponiéndose más en la cancha. Márquez le da un equilibrio correcto al equipo, con su experiencia y su clase – muchos exageran eso de la clase con adjetivos como “elegante”, ‘versayesko’, y demás mamadas – y a pesar de haber perdido velocidad, sigue leyendo el juego como ningún otro defensa nacional. Salcido también ha sido importante yendo hacia el centro y defendiendo atrás, aunque ya lo agarraron fuera de posición una vez y fue gol (tendrá que arreglar eso). Juárez corre demasiado a veces, y su conciencia táctica parece haber empeorado un poco, por increíble que eso parezca. Sin embargo, parece un jugador más sólido – sí, es muy contradictorio. Su esfuerzo puede ser clave contra E.U.

En la mediacancha Torrado y Castro no le gustan a nadie, pero todos lo dicen como si tuviéramos cosas mejores para la contención. Torrado no tiene mucha clase pero es un contención fuerte y salvaje, de esos que podrían jugar en la C de Honduras (porque sí, ellos patean dos niveles arriba de Torrado). Gerardo ordena la media cancha y se entiende bien con Márquez y Moreno. Es una referencia notable y un buen equilibrio también, algo que se ha ganado con experiencia (y a patadas). Castro de pronto es un fantasma, pero en un partido contra E.U. puede ser importante porque cierra bien los espacios y juega al pase fácil, algo que se va a necesitar contra la media cancha norteamericana.

Arriba, o casi arriba, en una especie de rol libre que todavía no entiendo muy bien (Giovani se mueve demasiado raro en la cancha a veces), Dos Santos tiene la función de: ser creativo, llegar al área, desbordar, buscar el espacio, buscar al Chicharito, abrir la cancha, disparar de lejos, jalar marca; es tarea difícil, y son dos roles en uno, como yo lo entiendo. Es una especie de rol libre combinado con casi creativo (sí, sí, suena raro, pero parece funcionar). Guardado y Barrera por las bandas han estado bien, cuando aparece Barrera uno se acuerda porqué se fue a Europa, con buenos desbordes y buenos centros, muy peligrosos, y Guardado cuando se pone en el borde del área para intentar centro o disparo sigue siendo igual de peligroso (aunque yo lo siento con unos dos o tres decibeles menos que hace un tiempo). Esos tres son los tres que generan el juego ofensivo de México hacia el área.

Arriba, en la punta, el famoso Chicharito, que ya no les voy a explicar lo que hace porque simplemente hay gente leeeennntaaaaa. El hecho de que jala la marca le da espacio a Giovani para entrar, y así ha entrado en varias ocasiones, e incluso también lo han hecho Barrera y Guardado. Su velocidad y movimiento, sus principales atributos junto con la definición, van a ser importantes contra Estados Unidos, como señaló Matt. De hecho, la constante rotación entre todos ellos en la cancha, junto con el desenvolvimiento en el rol libre ofensivo de Gio, tendrán que ser la clave para abrir el juego contra una defensa que se ha visto lenta. Luego viene el talismán Aldo de Nigris, que cambia el partido para bien. Con su entrada la selección gana en juego aéreo y dentro del área, pero pierde algo afuera, ya que Giovani se recorre a la banda (porque generalmente Aldo entra por alguno de los extremos). De pronto se nota una línea rota, porque ni él ni Chicharito juegan muy bien afuera del área. Sin embargo, el juego aéreo se beneficia, y además tiene ángel el buen Aldo.

No creo que el Chepo cambie para la final. Debe mantener la base, y bueno, ahora sí tiene algunas variantes más para intentar cambiar en caso que la necesite. Como bien señaló Matt, creo que la batalla principal estará en tres cuartos de cancha, en ambos lados, el que gane ese sector podría ser el ganador (E.U. se va a tener que esforzar para que México no juegue por las bandas desde el centro). Sin embargo, todo va a depender de cómo enfrente Bradley el partido: bien podría seleccionar hacer batalla en su propia zona y a partir de ahí ganar en la contra, pero eso podría significar darle lugar a las bandas mexicanas para crear peligro.

Esta vez ellos no tienen excusa, y nosotros tampoco.

Cállate, Pancho.

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