Yo no hago goles, gano campeonatos: las posiciones defensivas en el fútbol

Buen día. En esta ocasión dedicaré varios renglones a la descripción de las posiciones defensivas en el fútbol ocupadas por hombres con talento para la protección de su equipo y para evitar las anotaciones de la oncena opuesta. Cuando se cuenta con equilibrio en la zona baja los mediocampistas y atacantes realizan su trabajo con tranquilidad y el espectáculo mejora considerablemente (aunque en ocasiones las acciones defensivas son un entretenimiento aparte, si se observan con detenimiento).

Defensa central (centre back, central defender): los principales requerimentos para cubrir esta posición son una correcta ubicación, cortar los avances del adversario por aire y por suelo, anticipación, fortaleza y salida con balón dominado, tan importante en el fútbol moderno. Ya sea en línea de tres o de cuatro es indispensable contar con un buen defensor central. Es natural que los entrenadores prefieran jugadores altos y corpulentos aunque puede haber excepciones con hombres que no cumplan el perfil físico pero jueguen la demarcación como es debido. Otro aspecto importante es la visión del juego que tienen por la zona en la que se ubican, así como un liderazgo casi innato. No por nada el capitán de un equipo suele ser muchas veces defensa central.

Jugadores emblema: Fabio Cannavaro, Rafael Márquez, Bobby Moore, Carles Puyol, Ronald Koeman y Paolo Maldini.

Defensa lateral (fullback, wingback): el hombre ubicado por los costados de la línea defensiva. En esquemas tácticos como 3-5-2 ó 5-3-2 se le ha nombrado “carrilero” porque actúa por los carriles o bandas de la cancha. Este tipo de jugador es en realidad un mediocampista colocado como defensor que usualmente colabora tapando la llegada del winger contrario y su labor principal consiste en atacar por las bandas. El lateral tradicional, por llamarlo de cierta manera, ayuda en las coberturas a mediocampistas defensivos y defensas centrales, tiene buen recorrido y por sus características físicas, más ligero y menos alto, puede ofender y defender de manera adecuada. Cuando tiene mayor oficio defensivo y poca salida se le conoce como stopper, aquel elemento que se trasforma en defensa central cuando algún compañero abandona la posición.

Jugadores emblema: Cafu, Giacinto Faccetti, Ramón Ramírez, Roberto Carlos, Javier Zanetti y Andreas Brehme.

Líbero (sweeper, defensa escoba): como su nombre lo indica es un defensa libre que no tiene la consigna de hacer marca personal ni de pararse en un punto específico de la cancha. Auxilia tanto a los centrales, a los laterales y al medio de contención haciendo la cobertura requerida cuando estos salen de su sitio. No tiene una posición fija aunque en el dibujo táctico que lo incluye es común encontrarlo por delante del portero. Puede tener mejor calidad técnica que los defensas ordinarios y por ello inicia el contra ataque saliendo desde su área con la pelota controlada. Actualmente el líbero es una posición que no se utiliza como antaño (los italianos lo emplearon durante los 60’s en el sistema llamado ‘catenaccio’[1] y la selección de Alemania campeona del mundo en 1974 tuvo un líbero en la figura de su capitán Franz Beckenbauer, defensa goleador por las habilidades adquiridas en su pasado como mediocampista). Algunos directores técnicos como José Mourinho meten a un hombre desde el banquillo a ejercer de líbero para ahogar el juego del rival o asegurar un resultado favorable.

Jugadores emblema: Gaetano Scirea, Franz Beckenbauer, Salvador Carmona, Franco Baresi y Lothar Matthäus.

Mediocampista defensivo (volante tapón, holding midfielder, escudo, mediocampista de contención): es un futbolista que se ubica entre la línea defensiva y el medio campo aunque también puede jugar en línea de 4 en el mismo sector. Su trabajo consiste en la recuperación de la pelota, cerrar espacios, realizar coberturas a los compañeros, principalmente en defensa y se encarga de iniciar la proyección hacia el frente entregando el esférico a jugadores con mejor técnica y mayor vocación ofensiva. En la actualidad hay dos tipos de mediocampista central: el defensivo y el mixto. Este último tiene más recursos técnicos así como nuevas responsabilidades, roba balones y los distribuye, inicia el ataque y tiene gol -con excepciones, desde luego. En parados tácticos como 4-3-3 y 4-4-2 se emplean mediocampistas ofensivos y hasta aquellos que jugaban de ‘10’ (enganche o media punta) porque su posición va en desuso en el fútbol contemporáneo. Algunos de ellos son Luka Modrić, Javier Pastore, Samir Nasri y Cesc Fàbregas. Esta clase de jugador normalmente es el referente de su equipo y la pelota siempre pasa por sus pies.

Varios consideran la posición de mediocampista de contención como la más importante en un equipo de futbol, idea con la que coincido ya que para obtener títulos a nivel profesional o amateur siempre es indispensable contar con un jugador que haga el trabajo sucio, le de  equilibrio al equipo y permite que los demás compañeros luzcan y por ende se consiga el triunfo.

Jugadores emblema (defensivos): Claude Makélélé, Javier Mascherano, Roy Keane,  Esteban Cambiasso y Gennaro Gattuso.

Jugadores emblema (mixtos): Xavi Hernández, Paul Scholes, Cesc Fàbregas, Andrea Pirlo y Mikel Arteta.

Portero (cancerbero, goalkeeper, arquero, guardameta): es el primer hombre en el campo, solitario, localizable porque permanece en su lugar, único jugador autorizado a tocar el balón con las manos dentro del área, líder de la defensa, héroe cuando saca una pelota del ángulo y villano cuando el gol es consecuencia de un error suyo. Bien dicen que todo equipo de respeto ha tenido un buen portero, un defensa central sólido, un ‘cinco’ férreo, un enganche hábil y un delantero letal[2]. Es la posición más ingrata de todas porque en la portería se define el resultado del encuentro. Es innegable que para jugar de arquero se necesita cierto grado de locura además de elasticidad, reflejos, carácter y entereza para reponerse cada vez que la pelota besa las redes del arco.

Jugadores emblema: Gianluigi Buffon, Iker Casillas, Oliver Kahn, Lev Yashin, Jorge Campos y Peter Schmeichel.

Conclusión

Un equipo competitivo que aspire a ganar títulos requiere un balance entre sus líneas de ofensiva y defensiva, como dice aquella frase sabia: la delantera gana partidos, la defensa gana campeonatos. En el fútbol actual hemos visto que la tendencia resultadista ha llevado a que algunos técnicos olviden el jugar bien por momentos con tal de que al finalizar el torneo se coronen en base al orden y la estrategia partiendo desde un planteamiento cuyo cimiento es la solidez defensiva. Aclaro que no todos los equipos que salen campeones cuentan con una buena defensa, la escuadra de Brasil de 1970 no tenía un buen portero y era un detalle que prácticamente no se notaba porque su juego alegre de posesión de balón y ataque constante acaparaba la atención. En contraste tenemos a los equipos italianos (Milan, Inter) y la squadra azzurra que se caracterizan por su firmeza en la retaguardia con la que han obtenido campeonatos mundiales y europeos, sin olvidar la inclusión en la plantilla de jugadores descarados y hábiles que aprovechan las oportunidades que otorga el rival para mandar la pelota a guardar en momentos clave del cotejo. Otros equipos que han ganado trofeos gracias a un trabajo defensivo excelso: PSV Eindhoven de Gus Hiddink en 1988, el Toluca de José Manuel de la Torre en 2008 y el FC Porto de José Mourinho en 2004, por mencionar algunos.

La base del éxito de casi cualquier sistema táctico es la defensa, integrada por jugadores que no siempre son retribuidos con el reconocimiento que merecen, al menos por los aficionados casuales o por aquellos que prefieren el juego de fantasía, la magia y la emoción que provoca un gol, acción colectiva definida por un individuo que sabe de la dificultad natural al hecho y por lo regular reconoce la labor del resto de sus compañeros. El fútbol es un juego bello y entretenido apreciado desde el panorama general y lo es aún más cuando se distinguen las particularidades que lo conforman. Con este texto quise brindarles homenaje a aquellos jugadores que no hacen goles de manera frecuente pero festejan el título como cualquier otro integrante del equipo porque saben que aunque “discreta” su participación es vital. Cheers.

Israel Nungaray González


[1] Significa cerrojo, sistema en el que predomina el oficio defensivo. Cobró fama gracias al Grande Inter de mediados de los 60’s que gano 2 Copas de Europa con Helenio Herrera en el banquillo, también empleado por el Padova de Nereo Rocco en los 50’s. Inspirado en el “verrou” (cadena) del técnico austriaco Karl Rappan. Tomado de: —, “Catenaccio: The Lost Art of Defensive Football” en: http://worldsoccer.about.com/od/soccerskillsandtactics/a/catenaccio.htm, 17 de junio de 2011.

[2] Roberto Perfumo en: Morales, Víctor Hugo y Perfumo, Roberto, Hablemos de fútbol, Planeta, México, 2006, p.180.

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Acerca de Israel Nungaray

Observador miope
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