La tragedia de Hillsborough

      El siguiente escrito es un fragmento de una investigación acerca del hooliganismo británico durante la segunda mitad del siglo XX[1]. He querido rescatar el apartado dedicado a lo ocurrido en Hillsborough, Inglaterra en 1989 para compartirlo en este espacio. Gracias.

Durante la final de la Copa Europea de Campeones (ahora UEFA Champions League) entre Juventus y Liverpool realizada en Heysel, Bélgica murieron 39 personas y hubo más de 600 heridos tras colapsar un muro del estadio. La infraestructura del recinto era vieja y poco funcional. La UEFA[2] culpó del hecho a los hinchas del Liverpool FC y aplicó una suspensión de 10 años a la federación belga, lo que le impedía volver a organizar una final de competición europea y una suspensión de cinco años para los clubes ingleses que les prohibía participar en competencias internacionales organizadas por la UEFA. Para el mundial de Italia 1990 le fue permitida la entrada a los ingleses para apoyar a su selección pero con la vigilancia de los agentes de Scotland Yard y el ministro de Deportes del gobierno británico[3].  

La crisis del futbol inglés tocó fondo el 15 de abril de 1989 durante las semifinales por la Copa Inglesa en Sheffield, ciudad al norte de Londres. “Era una hermosa mañana de primavera cuando los fans de Liverpool se dirigían a Sheffield. Lo último que pasaba por su cabeza era el peligro”[4]. El match era Liverpool contra Nottingham Forest en un estadio neutral autorizado por la Football Association, Hillsborough, casa del Sheffield Wednesday. En esa ocasión se sobrevendieron más de 10,000 boletos, causando una avalancha de personas contra las rejas de protección requeridas por la asociación inglesa. “Fue el enrejado, precisamente el aditamento que permitió que el partido fuera disputado allí, lo que les mató, evitando que pudieran eludir el aplastamiento y que llegaran a la cancha”[5]. La policía no fue capaz de garantizar la seguridad, había permitido el acceso de la gente por montones; ninguna fuerza policial en cualquier cancha del país habría hecho eso[6]. Además destaca el hecho de que varios de los oficiales no tenían experiencia en la vigilancia de partidos de futbol.

Minutos antes de la patada inicial sobrevino la tragedia. Los jugadores de ambos equipos se encontraban calentando en la cancha cuando una barrera de contención de la puerta “C” se rompió llevándose consigo una masa apretujada de cuerpos. Algunos tuvieron la fortuna de brincar la reja y llegar a la cancha para ponerse a salvo pero más de 500 personas yacían del lado del canal que dividía la grada de la malla de protección. Mientras el partido comenzaba el grito estruendoso de la multitud ahogaba los gritos de dolor de los moribundos[7]. De acuerdo al reporte del juez Peter Taylor hubo 96 muertos, la mayoría hinchas del Liverpool. Aunque estrictamente no fue un conflicto de hooliganismo sino de falta de seguridad en los estadios, la resolución dada por los investigadores de Scotland Yard y el gobierno británico estableció las bases para disminuir ambas problemáticas.

A partir de entonces se “recomendó que, después de Hillsborough, los asistentes a los estadios de futbol deberían estar sentados, y los clubes de futbol estuvieron de acuerdo en seguir esa recomendación”[8]. Las rejas fueron retiradas en todos los estadios del país y en la actualidad los hooligans actúan fuera del inmueble y en caso de que cualquier persona incurra en actos vandálicos o que alteren el orden como arrojar objetos a la cancha, meterse a ella o pelearse en la grada, queda fichado por la autoridad y pierde automáticamente su derecho a entrar a cualquier estadio inglés, un castigo de por vida. Así mismo, al momento de viajar al extranjero los hooligans son detectados (les identifican por medio de la huella digital) y no les es permitido el ingreso a la nación que visitan para apoyar a su club o selección nacional. Tales acciones han copado la fuerza del hooliganismo hasta anularlo casi por completo, al menos en Gran Bretaña.

Una lección que fue bien aprendida por la FA y derivó en la mejora de la vigilancia, seguridad y comodidad de los asistentes a los encuentros de fútbol en el Reino Unido. Tanto mutaron las condiciones que después de haber recuperado su lugar en los torneos europeos se creó en Inglaterra el formato de competencia de la Premier League en 1992 con la pretensión de posicionarse como una de las ligas con el más alto nivel futbolístico a nivel mundial, algo que al día de hoy conservan. Cheers.

Israel Nungaray González


[1] Tomado del ensayo titulado: “Entre la grada y la cancha: una mirada al hooliganismo británico”

[2] Siglas de Union of European Football Associations (Unión de Asociaciones Europeas de Futbol)

[3] Eduardo Galeano. El fútbol a sol y sombra, Siglo XXI, México, 2002, p. 188.

[4] Phil Scraton. “Death on the Terraces: The Contexts and Injustices of the 1989 Hillsborough Disaster” en: Soccer and Society, Vol.5, No. 2, Verano 2004, p. 186.

[5] Nick Hornby. Fever Pitch, Riverhead Books/Penguin, New York, 1998, p. 135.

[6] Ibídem, p. 210.

[7] Phil Scraton, Op. Cit., pp. 187-188.

[8] Nick Hornby. Op. Cit., pp. 67-68.

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Acerca de Israel Nungaray

Observador miope
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2 respuestas a La tragedia de Hillsborough

  1. Edu dijo:

    Me gusto mucho el fragmento, facilito y agradable de leer. Es terrible que algo así haya pasado por tan sólo una pequeña negligencia.

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