Táctica y análisis del cuarto derby español FCB vs RM

El resultado ya lo conocemos: FC Barcelona avanzó a la final de la UEFA Champions League a disputarse en Wembley, London el próximo 28 de mayo de 2011 por marcador global de 3 a 1. La dinámica del partido de vuelta celebrado en el Camp Nou fue la misma que en casi toda la “serie”, Real Madrid esperaba mientras Barcelona proponía y mantenía la posesión de la pelota. En este último duelo existió polémica por la reiteración de las faltas por cortesía de ambos lados, y el juicio emitido por el silbante en algunas de ellas  pero una vez más subrayo que eso es harina de otro costal.

Honestamente creí que José Mourinho se la jugaría con un planteamiento más ofensivo pero no fue así. El parado inicial que mostró la televisión indicaba que el FCB saldría con su clásico 4-3-3 y Real Madrid iniciaría con un 4-5-1, los mediocampistas estarían distribuidos de la siguiente forma: dos contenciones, Xabi Alonso y Lass Diarra; tres ofensivos, Ángel Di María por derecha, Cristiano Ronaldo por izquierda y Kaká en el centro, por delante de él apareció Gonzalo Higuaín. En la práctica la formación madridista fue de 4-1-4-1, Xabi Alonso formó una tercera línea de cuatro junto a Kaká en el centro con más labores de marca y desgaste. El mediocampista defensivo único fue el incansable y muy efectivo Lass Diarra, un auténtico perro de presa que cualquier equipo necesita. 

Primer tiempo

Una diferencia respecto al encuentro de ida fue el ritmo. Aunque Barcelona mantuvo a su defensa muy sólida, sin salidas riesgosas o ataques sorpresa (salvo por Dani Alves) durante los primeros minutos, por momentos el cuadro local cedió espacios en la media cancha, tal vez buscando que el rival rompiera su esquema, más adelantado en este partido porque los mediocampistas se movían por delante del círculo central. El factor lluvia evitó que los equipos encaminaran el partido durante un rato.

Este partido fue el que menos faltas tuvo (41) comparado con los otros tres clásicos: lo particular es que del total, 31 fueron cometidas por Real Madrid (11 de ellas sobre Lionel Messi), convirtiéndose así en el equipo que más infracciones ha realizado en un solo partido en la temporada 2010-2011 dentro de la Champions. El árbitro no echó a ningún futbolista de la cancha y en cambio si amonestó a tres jugadores visitantes por uno local. Aunque al inicio le costó a Barcelona hacerse del balón y jugar plácidamente por la intensa lluvia que inundaba el terreno de juego poco a poco fue encontrando áreas libres para tocar la pelota y proyectarse al frente. No obstante que José Mourinho no fue al estadio por estar suspendido y por voluntad propia -vio el match desde un cuarto de hotel-, era evidente que las indicaciones de Aitor Karanka eran una continuación de lo que previamente había ordenado el director técnico portugués. De nueva cuenta Cristiano Ronaldo fue desaprovechado en un sistema que insistía en el contragolpe a expensas de una desatención del cuadro catalán, no había apuesta ofensiva que le demostrara al aficionado merengue que su equipo tenía intenciones de arrebatarle el pase a la final a su máximo adversario deportivo.  Más bien se dedicaron a esperar, a cerrarle el acceso al movimiento de los futbolistas blaugranas aunque sin tanto éxito, pues al adelantar sus líneas más de lo acostumbrado desajustaron la defensa y Barcelona llegó al arco contrario con insistencia en los minutos finales del primer lapso. Afortunado el Real Madrid que tiene al mejor portero de los últimos años, capitán español y campeón del mundo, ya que de no contar con él habría sufrido un marcador escandaloso.

Segundo tiempo

Para el complemento Barcelona bajó la cadencia y Real Madrid apretó la salida al comienzo complicándole un traslado cómodo de pelota a los culés. El primer tanto fue una muestra del trabajado engranaje azulgrana combinado con la complacencia madridista en la marca. Víctor Valdés despeja un balón que es recibido por Alves: éste enfila por la banda derecha sin presión alguna, manda la bola al centro del campo donde la controla un abandonado Andrés Iniesta quien avanza unos metros y acomoda un pase filtrado que penetró como herida de navaja por el centro de la defensa blanca, descolocada y sin respuesta ante el remate final de Pedro al palo izquierdo de la portería de Casillas. Luego de esto hubo una circunstancia fundamental, Mourinho ordenó la salida de Higuaín y dio ingreso a Emmanuel Adebayor (minuto 55), continuando con su objetivo de acometida con un solo delantero en lugar de retirar a un mediocampista y formar una pareja de dos atacantes con el argentino y el togolés. Parecía como si estuviera jugando con 10 hombres como en las disputas anteriores donde padecieron al menos una expulsión, no se notaba la paridad y aparte el ex-Arsenal estuvo acelerado y fuera de sí, tirando patadas y descuidando su labor principal en la ofensiva. Después de abrir el tanteador el cuadro local se relajó y prefirió la administración de un partido resuelto desde la ida. La consecuencia fue que Real Madrid igualara por conducto de Marcelo. La distracción de Pedro provocó que entregara un mal pase, el esférico fue interceptado por Xabi Alonso y dirigido por Di María quien remató una vez al poste, recogería el rebote y posteriormente cedería al lateral brasileño para el empate a uno.

El alemán Mesut Özil sustituyó a Kaká al minuto 60 pero no pesó (es un diamante en bruto que necesita que sus compañeros le cedan la pelota para que pueda brillar). En resumen vimos a un Barcelona con su acostumbrado lenguaje futbolístico, posesión de pelota, diagonales, triangulaciones y con la portería opuesta en la mira. En esta oportunidad fue distinto el timing del partido porque Real Madrid no esperó tan atrás y Barcelona no tocó en su campo el balón para hacer tiempo y desesperar a su oponente como si lo hizo en el Estadio Santiago Bernabéu. Real Madrid por su parte no estableció variantes en su esquema, el 2 a 0 recibido en la ida del 27 de abril infundió una baja anímica en los futbolistas de la Casa Blanca. Probablemente esa situación haya permitido que jugaran más sueltos (aunque recurrían al foul más de lo debido, parte de la estrategia de José Mourinho), dejando trechos cuando intentaban ofender, lo que benefició al espectáculo.

En cuanto a los jugadores destacados menciono a Lass Diarra, peleando casi por su cuenta en la mitad de la cancha, una zona donde Barcelona lo hace mejor que nadie con esa rotación de posiciones y enlaces casi siempre finos entre los compañeros. También es digno de atención Iker Casillas, capitán y alma de su club; por el lado de la escuadra huésped señalo a Lionel Messi, demostró su gran capacidad y movilidad dignas de un crack y sobre todo a Andrés Iniesta, además de la asistencia para el gol se adueñó de la media cancha y demostró porque es tan importante en la región de tres centrocampistas del equipo catalán: cuando no juega se nota, y bastante. La final de la UEFA Champions League será disputada por –en mi opinión- los mejores clubes del mundo en los últimos 10 años: FC Barcelona y Manchester United. Ya llegará el 28 de mayo y ojalá disfrutemos de un partido épico. Cheers.

Israel Nungaray González

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Acerca de Israel Nungaray

Observador miope
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