¡Ha nacido una estrella en el fútbol libio! ¡Y es un hijito de papi! – La dinastía Gaddafi, su relación con el fútbol y otros datos curiosos

En Libia, tierra gobernada con la férrea espada de los Gaddafi (todavía hasta hoy, 28 de febrero), el fútbol ha sido parte del aparato de represión del régimen. La familia Gaddafi con el pasar de las décadas, se repartió el botín que representaba Libia (con sus riquezas petroleras, principalmente) bajo la forma de gobierno de la ‘Jamahiriya’ expresada en el ‘Libro verde’ hecho por el propio Muammar Gaddafi. Sin embargo, lejos de ser un gobierno de ‘socialismo islámico para las masas’, éste devino en una forma de rapiña de un país que sin lugar a dudas se merece un mejor gobierno y un mejor futuro. El pillaje del fútbol libio no escapó a la avaricia de los Gaddafi. Incluso, los Gaddafi se han encontrado relacionados algunas veces con clubes europeos de manera directa e indirecta; llevándonos a cuestionar actualmente la ‘ética’ que siguen las juntas directivas de dichos equipos, que por supuesto que sabían con quién estaban tratando. Cierto es que los que nos interesa aquí son los asuntos meramente futbolísticos que conciernen a Libia y los Gaddafi. Pero tampoco sería posible entender estos asuntos sin vincularlos, aunque sea levemente, con el estado actual de las cosas y la política internacional. Ruego al lector que me acompañe por este breve viaje en el estado del fútbol libio con la mente abierta a vincular política con fútbol. Espero no defraudarle.

Muammar Gaddafi

Hasta antes de que las revueltas (y algunos dirían guerra civil) comenzaran en este país del norte de África bajo la influencia de las revoluciones tunecina y egipcia, el pueblo libio daba por sentado que el heredero al ‘trono’ de Muammar Gaddafi sería su hijo Saif al-Islam; alguien que fue educado en Austria y en la London School of Economics, y que pintaba para ser un reformista del Estado libio. Sin embargo, las revueltas generadas en el país mostraron su verdadera cara. La reforma democrática que vendía ideológicamente terminó por venirse abajo en el momento en que apoyó al sátrapico  régimen actual, pronunciándose a favor de la represión de su propio pueblo y solapando los discursos más que lunáticos de su padre. Uno se dirá con justa razón, que obviamente Saif no iría en contra de su padre y de su familia. Cierto. Pero también hay que revisar que hasta hace unos años, Saif estuvo en lucha ideológica y política con su padre; lo que llevó a que se autoexiliara un tiempo de Libia, y proponiéndose a sí mismo como una alternativa a su padre. Tiempo después, Saif se ‘reconcilió’ con su padre (seguramente le designó el heredero al ‘trono’) y volvió a Trípoli para “concertar la reforma del aparato estatal libio”. Saif es sin duda, el nene consentido de papá.

Saif al-Islam, advirtiendote de que no sigas leyendo este texto

Lo cual nos lleva al segundo hijo predilecto en el linaje de los Gaddafi: Al-Saadi. Este personaje es el tercero en línea descendiente de los hijos de Gaddafi. Excéntrico como su padre, a Al-Saadi nunca le interesó estudiar o trabajar dentro del régimen. El quería ser futbolista. Y papá le apoyó. Por ello, en el 2000 y ya con 27 años, debutó en el fútbol profesional con el Al-Ahly de Trípoli. Su posición era la de ‘delantero’. Sin embargo, jugó 74 partidos con el equipo y sólo logró marcar tres miserables goles (lo cuál habla del talento de esta superestrella del fútbol libio). Después, de un año en ese equipo, se mudó al rival odiado del Al-Ahly: el Al-Ittihad de Trípoli. De 2001 a 2003 militó en esta escuadra jugando también 74 partidos, aunque anotando veinte goles. Durante este periodo Al-Saadi, además de ser el capitán del equipo y la “estrella naciente del fútbol libio”, era el capitán del seleccionado nacional (dónde del 2000 al 2006 sólo jugó dieciocho partidos y anotó dos goles), y además, como si no fuera suficiente, era el Presidente de la Federación Libia de Fútbol (¡Si! Era un crack en este deporte, tanto en la cancha como en el despacho). Sin embargo, y como era de esperarse, hubo gran cantidad de escándalos en el fútbol libio durante su ‘gestión’ como presidente/capitán/jugador (sólo le faltó ser entrenador, arbitro y presidente del club en el que jugaba… aunque el Al-Ittihad es el equipo consentido del régimen y de su padre, cabe decirlo). Podemos pues, utilizar un ejemplo para mostrar la gobernanza del fútbol libio bajo el periodo de Al-Saadi.

Eric Cantona + Tribilin + Gaddafi = Al-Saadi

El más famoso escándalo que podemos mencionar es cuando en 2002, el Al-Ittihad visitó al equipo de Benghazi. En dicho partido, cinco minutos antes de acabar el encuentro, Benghazi ganaba 2-0. Sin embargo, durante los 5 minutos restantes de partido, más los 5 que descaradamente se agregaron, el arbitro del encuentro pitó dos penales a favor del equipo de Gaddafi y  se marcó como bueno un gol en lo que llaman “un obsceno fuera de juego”. El Al-Ittihad ganó 3-2 en un robo descarado. ¿Por qué es esto relevante? Porque Benghazi es la segunda ciudad en tamaño de Libia y su capital económica; puerto de donde sale la mayoría del petróleo de exportación. Además es la parte que tradicionalmente ha sido más rebelde al régimen, siendo también la más separatista (es la capital de la provincia de Cirenaica). Por ello, no es novedad que fuera en Benghazi dónde comenzó la revolución libia. Ese partido robado fue una manera en que el régimen de Gaddafi le dijo a los tradicionales opositores cirenaicos quién mandaba en el país.

¡Mira, papi! ¡Estoy jugando contra Argentina!

Posterior a su ‘exitoso’ paso por la liga libia, se rumoró un pase de Gaddafi al equipo más poderoso de Malta: el Birikirkara; dónde incluso podría haber jugado en la Champions League. Sin embargo, el pase se frustró. Esto no impidió que Al-Saadi jugará en el Calcio. Para el 2003, el presidente del Perugia (entonces en la Serie A) Luciano Gaucci, ‘fichó’ a Gaddafi (porque en realidad, Gaddafi pagaba por entrenar y jugar con los equipos en los que ‘militó’). Sin embargo, Gaddafi tuvo que vender su 7.5% de acciones que tenía de la Juventus para poder jugar. Como dato complementario a esto, cabe señalar que a la fecha, por las intrínsecas relaciones políticas y económicas entre Italia y Libia, la familia Gaddafi vía Al-Saadi sigue poseyendo (recuperándolas cuando se retiró del fútbol) 7% de acciones de la Vecchia Signora; además de también tener un porcentaje indefinido de acciones en el banco italiano Unicredit, patrocinador oficial de la Champions League.

¡Mira, papi! ¡Contra del Piero!

En su paso de 2003 a 2005 por el Perugia, Gaddafi jugó un sólo partido; debido a que el entrenador en turno, Serse Cosmi, siempre rechazó alinear a Al-Saadi. Incluso, Cosmi menciona que recibió “una llamada telefónica de Berlusconi dónde me motivaba a alinear a Gaddafi. Me dijo que tener a Gaddafi en el equipo ayudaba a construir una buena relación con Libia. Me dijo que si jugaba mal, que jugara mal. Pero que jugara en los partidos”. No obstante, Cosmi aguantó la presión del Primer Ministro y del Presidente del Perugia.  Además, Cosmi obtuvo una ayuda del destino para probar su punto cuando, el 5 de octubre de 2003, Al-Saadi no pasó una prueba anti-dopaje que resultó positiva en Nandrolona; y que le acarreó una suspensión de tres meses. Gaddafi fue suspendido sin todavía haber jugado con el equipo. Su único partido fue en mayo del 2004 contra, curiosamente, la Juventus; y dónde el Perugia ganó 1-0. Gaddafi solamente jugó doce minutos, entrando de sustituto.

Lo sé. Soy una estrella.

Su triste paso por el Perugia no desmotivó al tercero de los hijos de Muammar. En 2005, fue fichado por el Udinese supuestamente para “reforzar a la escuadra con miras a superar la fase de grupos de la Champions League”. No hace falta decir que en toda la temporada 2005-2006, Gaddafi no jugó un sólo minuto del trofeo continental de clubes. Su único partido con los de Udine, fue en el último partido de la temporada contra el Cagliari. ¿Sus números de ese partido? Once minutos en el terreno de juego (entrando de sustituto, obviamente), ocho pases, dos barridas y un tiro al arco. No hace falta decir que esas fueron las estadísticas de Al-Saadi para toda la temporada. Posterior a su paso por Udinese, el joven Gaddafi no se daba por vencido y para la temporada 2006-2007 fichó por la Sampdoria. Sin embargo, a pesar de estar en la escuadra de Génova, Gaddafi no vió un sólo minuto de juego. Después de esta fracasada aventura italiana, decidió retirarse del fútbol profesional. Y nadie lo extraña.

Puro humanista.

Toda esta historia surreal muestra, como un pequeño ejemplo, una de las facetas más tristes y porqué no decirlo, patéticas del fútbol actual. Nos habla de la corrupción rampante en el fútbol mundial (Italia en este caso, y para no variar); así como el poco intereses genuino, pero mucho interés económico y político que tiene la FIFA en la ‘gobernanza’ del fútbol mundial (¿no que la FIFA no permite que los gobiernos interfieran en la administración del fútbol en sus países con amenaza de suspender a las federaciones? ¿Y entonces a lo que pasó en Libia cómo lo llaman?). Esto sin mencionar el poderío económico y político del gobierno libio que le permitió ejercer influencias en muchos países del mundo, en cualquier esfera; ya séase política, económica, deportiva, organizacional…

No sabemos al día de hoy si la revolución en Libia prosperará. No somos nadie para predecirlo. Y en este espacio no nos corresponde analizarlo a cabalidad. Sólo deseamos que este ejemplo de corrupción flagrante e influencias políticas en el mundo del fútbol sirva para comprender mejor el estado actual de este deporte. En México lo sabemos muy bien, por lo que el ejemplo libio nos es de gran ayuda para reforzar nuestra postura hacia algo que es ya más que obvio: la podredumbre del ‘sistema FIFA’ en la actualidad.

Para finalizar, tres datos más sobre el fútbol en Libia:

-En 1984, el Al-Ittihad de Trípoli jugaría en la Supercopa de Clubes Africanos contra el Al-Ahly de Egipto. Sin embargo, el Coronel Gaddafi se opuso a que se celebrara este partido debido a la mala relación entre ambos países en ese tiempo. Los equipos libios no podían competir contra los egipcios, por decreto del Coronel. Si alguien puede dudar de la interferencia de la dinastía Gaddafi en el fútbol libio, este dato puede ser algo revelador.

– En 2002, se jugó la Supercopa Italiana en Trípoli. El partido entre Juventus y Parma finalizó 2-1 a favor de los blanquinegros (¿el equipo en el cual los Gaddafi tienen al día de hoy acciones? ¿Y en los tiempos en que Moggi, la mente maestra detrás de los fraudes en el Calcio, estaba al frente del equipo de Turín? Mhhh… Suena familiar). Este partido no hubiera sido posible sin la ‘estrecha’ relación entre Italia y Libia, el interés de Gaddafi por ‘entretener’ al pueblo, y los propios vínculos de los Gaddafi con el fútbol italiano.

-Al día de hoy, Libia se encuentra en la posición 70  del ranking mensual de la FIFA (¡Si, 70! ¡Por arriba de selecciones que sí han hecho recientemente algo en el fútbol mundial como Polonia, Iraq, Marruecos o Trinidad y Tobago!). Esto es sorprendente cuando uno se da cuenta de que en julio de 1997, Libia era la selección 187 del mundo;  notando además de que entre 1998 y 2011 dicha selección ha ascendido vertiginosamente en los rankings de FIFA, manteniéndose entre los lugares 61 y 75 durante toda la década pasada (su puesto más alto fue en septiembre de 2004, siendo el lugar 61). Curioso, cuando Libia nunca ha participado en Copas del Mundo o Copa Confederaciones, y solo dos veces en Copa Africana de Naciones; siendo su última participación en 2006, y no pasando más allá de la primera ronda. ¿Casualidad que de 1998 a 2011 haya tenido tan espectacular ascenso esta selección norafricana? ¿Y también será casualidad que Libia haya ganado en 2010 el derecho de albergar la Copa Africana de Naciones del 2013? Hay que darse cuenta que 1998 fue el año en que Blatter asumió su puesto de Presidente de la FIFA. ¿Petróleo + Blatter? Ni hablar. Saque cada uno sus propias conclusiones.

¿Blatter con Al-Saadi Gaddafi? Vaya, qué "sorpresa"

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2 respuestas a ¡Ha nacido una estrella en el fútbol libio! ¡Y es un hijito de papi! – La dinastía Gaddafi, su relación con el fútbol y otros datos curiosos

  1. m412k0 dijo:

    “Moggi, la mente maestra detrás de los fraudes en el Calcio”
    ya por dios maduren un poco, y habrán los ojos a las pruebas, haber cuando sacan un articulo sobre la actualidad de calciopoli…

    • Creo que es importante dar ese dato sobre quien es Moggi, ya que no toda la gente lo sabe. Sin embargo, creo que es buena esa recomendación, y definitivamente la tendremos en cuenta. Gracias por tu comentario.

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